Se me va de los dedos la caricia sin causa, se me va de los dedos... En el viento, al pasar, la caricia que vaga sin destino ni objeto, la caricia perdida ¿quién la recogerá?
Pude amar esta noche con piedad infinita, pude amar al primero que acertara a llegar. Nadie llega. Están solos los floridos senderos. La caricia perdida, rodará... rodará...
Si en los ojos te besan esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va.
Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de besar, oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida, ¿me reconocerás?
Los dos se encontraron en el mismo cuento. Los dos se encontraron justo en el momento. Fue un beso de esos que bajan la guardia. Fue un beso de esos de darse las gracias. Un beso de esos, de esos que valen por toda la química de la farmacia.
Los dos intuyeron sus ojos cerrados, sus bocas pegadas cercaron su aliento. Fue un beso de esos que cumplen un sueño, un beso de esos que son el primero. Un beso de esos que ponen contento: los dos se creyeron singing in the rain.
Tan locos saltaron sobre los charcos, tan locos bailaron por los bordillos, tan locos rompieron en mil pedazos la lista negra de sus enemigos, tan locos saltaron la verja del parque, a ciegas cruzaron por las avenidas. Tan locos pensaron hacerse piratas: surcar en velero los mares de China.
Fue un beso de esos que premian las ganas. Un beso de esos que luego te marcan. Un beso de esos de bésame mucho. Tan locos quisieron perderse del mundo. Tan locos rodaron uno sobre otro. Un beso de esos que valen por todos.
Tan locos saltaron sobre los charcos, tan locos bailaron por los bordillos, tan locos rompieron en mil pedazos la lista negra de sus enemigos, tan locos saltaron la verja del parque, a ciegas cruzaron por las avenidas.
Tan locos pensaron hacerse piratas: surcar en velero los mares de China.